Krugman desatina (ninguna novedad)

El artículo de Paul Krugman sobre Milton Friedman que publica hoy el BOE global en español es entretenido por cuanto que supone un repaso general a los vaivenes en el pensamiento macroeconómico de la segunda mitad del siglo XX.

Dejando aparte las opiniones personales del reciente Nobel sobre el difunto héroe de Chicago (también premio Nobel hace más de 30 años), el artículo está lleno de desatinos. Estos son un par de ellos:

>La teoría neoclásica no fue capaz de explicar ni de “solucionar” la gran depresión de los años 30 (en realidad, las teorías no solucionan nada, sólo explican la realidad), pero sí que lo hace la teoría austriaca del ciclo monetario endógeno parida por Mises y profundizada por Hayek. Esta teoría explica lo insostenible que era el boom de los años 20. La profundidad y duración de la depresión se explica por las malas medidas de política económica -que están calcando ahora- como reacción a la crisis (esto no convenció a Robbins ni a Haberler, lo que les llevó a cuestionarla). Krugman obvia la teoría austriaca en su articulo, pero, ya que él la entiende mal, podría haberla mentado para desacreditarla..no sería raro que lo hiciera.

>Japón ilustra la teoría austriaca, no la keynesiana: terminaron con una deuda pública de 130% del PIB y este no se recuperó. Esto supone la clarísima ilustración de que el gasto público no es un buen sustituto de los animal spirits empresariales en ningún escenario (sospecho que Krugman, como pasa a menudo con el libreo de Keynes, no entiende bien la naturaleza del empresario/inversor en La Teoría General, pero esa es otra cuestión). Por otro lado, el hecho de que los tipos de descuento del banco central japonés fueran próximos a 0% y la economía no se recuperara, en mi opinión, no ilustra adecuadamente la famosa trampa de la liquidez keynesiana (un aumento de la “preferencia por la liquidez”, es decir, de la demanda de dinero), si no el hecho de que, cuando existen unos inmensos desajustes en la estructura productiva de la economía (activos que no valen nada, dicho de manera muy simple) provocados por una larga expansión monetaria, por mucho que se profundice en la misma, esto no se traduce en un aumento de la inversión, ya que los agentes económicos (empresas, familias) deben sanear, primero, sus balances.

>Krugman insinúa que el período posterior a la II Guerra Mundial (tradicionalmente considerado como la edad de oro del keynesianismo) es un ejemplo de gran prosperidad gracias a recetas keynesianas, o de intervencionismo estatal. Olvida nuestro ilustre protagonista que durante ese período se dieron incrementos de productividad y el mundo fue caminando hacia la liberalización comercial, con lo que la creciente capacidad instalada podía soportar el “welfare state” (una mala idea). Además, la tremenda expansión monetaria acelerada bajo el mandato de Lyndon Johnson desenvocó, al final, en una galopante pérdida del valor del dólar por la imposibilidad del gobierno estadounidense de respaldarlo en oro, con lo que se inició una severa recesión inflacionaria durante la década de los 70 (¿terminaremos así en unos 10 años?)

>Sólo una observación más: el homo economomicus al que se refiere Krugman es una simplificación útil para los neoclásicos, pero algunos de los supuestos (en especial el de constancia) de los que se parten son irreales. Sin embargo, no es irreal el supuesto de racionalidad, lo que pasa es que se confunde racionalidad con conocimiento o información perfectos. Para entender todo esto es necesario familiarizarse con el pensamiento de Ludwig von Mises, que es el autor que más firmemente ha sentado las bases de la teoría económica moderna marginalista.

Me da pereza extenderme más sobre el premiado autor.

Quintaesencia del político

Cristalina exposición sobre lo que es un político al uso a cargo del piquito de oro de la política española: Gallardón.

Los ciudadanos súbditos de las autoridades “le piden” a Galla que les haga una universidad y el tío empieza a “convocar recursos” para que, “hoy en día” haya una universidad donde estudia mucha gente…madre mía, ¡qué cinismo!

Querido -es un decir- político, tú no “convocas” recursos, porque tu no vas intentando convencer a diversas fortunas para que patrocinen un ilusionante proyecto en el que tú, particularmente, te la juegas.

Lo que tú haces, político (y esta palabra la deberías tomar algo así como un insulto y no como un halago), es muy diferente:

1º – Extraes coactiva y sistemáticamente, dinero y propiedades al ciudadano (que son parte del producto de sus vidas, de sus proyectos vitales), es decir nos robas

2º – Asignas, con fines políticos (ajenos a las señales que te envía el mercado, o sea, la sociedad) esos fondos robados previamente

Muy diferente a lo que tú presumes que haces..

Es más, esos afortunados ciudadanos a quienes dices servir, ¿tienen ese derecho de robar sistemáticamente a los demás para que tengan ellos su universidad?  ¿tiene derecho cualquier ciudadano a que los demás le paguemos cualquier cosa por el mero hecho de que aquel lo anhele?

Viendo a este iluminado (aunque con más cultura y masa gris que el de la guitarra, que diría Carlos Herrera, pero, quizá por eso, aún más peligroso que el del psoe) se me viene a la cabeza una cita de Adam Smith que reza más o menos así: “el estadista que trate de dirigir al pueblo en la manera de emplear sus recursos […] asumiría un poder que no se le debería asignar a parlamento o senado alguno, y que en ningún lugar sería más peligroso que en las manos de alguien que tuviera la insensatez y la presunción de arrogarse tal capacidad”

Entérense, políticos: “¡que no queremos que nos transformen!..y el que quiera hacerlo que se la juegue en ello con su dinero y su propiedad (es decir montando una empresa)”

Enjaular a todos los políticos en el fondo del mar, sin posibilidad de escapar, serína un buen comienzo.

Contra Zapatero

Interesante nota de José Carlos Rodríguez. No he leído la entrevista a la que alude José Carlos, pero sus observaciones cuadran con mi concepto sobre la ‘naturaleza’ de ZP y sus propósitos modernizadores -progres- de España.

De lo deducido por el autor cabe comentar 2 cosas:

1. Dudo de que Zapatero sepa articular sus propósitos como lo hace José Carlos (aunque sí los persigue).

2. Lo que pretende ZP (dirigir -“modernizar”- a la sociedad desde el gobierno por la senda progresista) es diametralmente opuesto al credo liberal que inspira este blog.

Y..¿Qué pretende hacer Rajoy?

Día del Blog / Blog Day

Hoy, 31 de agosto, es el Día del Blog. Según he leído cada blogger debe recomendar 5 blogs.

Ahí van estos 5, por ejemplo:

“co2” – de un escéptico sobre (contrario a) toda la moda actual del cambio climático (cambio climático provocado por el hombre y de consecuencias -todas ellas- negativas, claro)

“todo un hombre de estado” – del director del observatorio de coyuntura económica del Instituto Juan de Mariana

“ferhergón” – que comenta la actualidad en clave ‘austriaca’

“criterio” – para estar a la última sobre el nacionalismo antiliberal en Iberia

“otro blog +” – sobre emprendizaje, modelos de negocio, vivencias, etc.

¿existe la propiedad intelectual?

Discutiendo con una persona muy inteligente sobre la legitimidad o la idoneidad del canon digital, esta persona tenía un buen argumento para la justificación del mismo: a partir de hace unos años, con la irrupción de internet y los programas p2p, la innovación técnica ha permitido a los consumidores disfrutar de unos productos de manera gratuita, mientras que antes tenía que pagar por ellos, y lo han podido hacer en una escala desconocida hasta entonces.

Esto es verdad, pero al argumento se le puede dar la vuelta: hasta hace unos años, antes de la irrupción de internet y los programas p2p, los artistas, los músicos y las compañías discrográficas habían disfrutado de unos ingresos extra, además de los de los conciertos. En este caso, es la innovación técnica, con la irrupción del disco de cera y el fonógrafo, después con el disco de vinilo, las radios fórmula, la cinta magnética y, finalmente, el disco compacto digital, la que había permitido a aquellas personas, vendiendo y distribuyendo interpretaciones ‘enlatadas’ de su creatividad artística, disfrutar de unos ingresos extra, ya que, hasta entonces, sólo podían explotar aquella realizando actuaciones en directo por diversos recintos.

Es decir, es la innovación técnica la que ha permitido dar unos ingresos extra a una serie de personas (artistas, músicos, discográficas); ingresos extra que han cesado de existir al seguir la innovación técnica su curso. ¿Por qué era legítimo cobrar entonces por los cd’s, lp’s, etc., a los compradores, y ahora no es legítimo dejar de cobrar cuando esos cd’s ya no se venden (ya que esos compradores los copian)? Arguyen los defensores de la propiedad intelectual que esos soportes mediante los cuales los artistas pueden explotar comercialmente su creatividad poseen una suerte de derecho que nace de lo inmaterial que tienen dentro: la idea artística. Es decir, cualquier nuevo soporte que la innovación técnica provea siempre va a tener una especie de derecho ‘extra’ debido a que en él hay algo ‘inmaterial’ (una idea) que es susceptible de derechos.

Pero esto conlleva un error: en realidad TODOS los bienes materiales en el mundo tienen una ‘idea’ dentro de ellos. El inventor de la mesa, el de la rueda, el primer mono que consiguiera hacer fuego y el 1º al que se le ocurriera llevar una antorcha para alumbrar el camino, el inventor de la bicicleta, el 1º al que se le ocurrió utilizar a un caballo para transporte, etc. O los que, más tarde, diseñan una mesa de 3 patas en plan fashion o que tiene cajones para guardar cualquier cosa, o los que diseñan una bicicleta con 5 ruedas para llevar a 4 personas, o a los que se le ocurre poner una montura en el caballo para que se vaya un poco más cómodo, etc… Que yo sepa, no tenemos que pagar nada a terceros cuando vendemos mesas en algún mercado de bienes de 2ª mano, o cuando regalamos una bicicleta (y no vale decir que es que el derecho de propiedad intelectual cesa en un determinado tiempo, porque eso no tiene sentido: la propiedad no es susceptible de que cese en un período). Es decir, todos los bienes, considerados como tal (bienes que los seres humanos utilizan para llevar a cabo determinadas acciones, para lograr determinados fines), llevan (como si dijéramos) ‘dentro’ una idea, una ocurrencia. Y las ideas, todo tipo de ellas, tanto si son ‘artísticas’ como si son, simplemente, útiles para la vida práctica, son producto del pensar humano ¿Acaso se debe tener en mayor estima, o dar un estatus diferente a unas determinadas, concediendo privilegios a los creadores de estas ‘más altas’ ideas?

Vayamos a algo más específico: los defensores de la propiedad intelectual dicen que el comprador de ese “soporte + idea artística” puede realizar una copia para uso privado, pero esta copia no la puede intercambiar con otras personas, ya que lo que intercambia es la idea del artista. En cambio, no dicen que el comprador no pueda borrar el contenido del soporte (la idea artística), por ejemplo. Si es esa idea artística contenida en el soporte la que confiere un determinado derecho de propiedad (intelectual) al creador, no se le debería permitir al comprador hacer absolutamente nada en ese soporte (ni copiarlo, ni borrarlo), porque, según los defensores de la propiedad intelectual, la idea artística contenida en el soporte es del creador, es decir, no ha sido adquirida por el comprador. Y aún hay más: los defensores de la propiedad intelectual dicen que lo que no se permite es reproducir la idea artística del soporte, es decir: yo, comprador, no puedo grabar la idea artística para uso particular y vender el soporte después a otro comprador (ya que estoy reproduciendo la idea artística); pero sí puedo intercambiar (o regalar, supongo) el “soporte + idea artística” a un tercero, sin haberla copiado antes, ya que, en este caso, el comprador no está reproduciendo la idea del creador, y no se está lucrando con el intercambio o regalo. Pero en cualquiera de los casos, el supuesto daño al artista es, exactamente, el mismo: si yo, comprador, hago una copia privada y luego intercambio o regalo el cd a un potencial comprador de la idea de ese artista, el resultado es que el artista pierde a ese potencial comprador; si intercambio o regalo ese cd sin haber hecho copia alguna antes, el resultado es que el artista sigue perdiendo a ese potencial comprador. ¿Cómo, si teniendo el mismo daño para el artista, un acto es legítimo y el otro no?

Además, hay una cosa fundamental que debe quedar clara: todo intercambio o regalo es lucrativo, toda acción humana es lucrativa. La propia acción humana conlleva que el actor (comprador en este caso) pasa de un estado a otro en el que es más feliz o está más a gusto: si yo regalo o intercambio el cd con alguien estoy más satisfecho con ese cd en manos de ese tercero que en mis manos. En definitiva, si se quieren prohibir las acciones lucrativas que conlleven el uso de bienes (con sus ideas) adquiridos a terceros, debería prohibirse la acción humana en sí..¡debería prohibirse a los seres humanos actuar..vivir!

En realidad, lo que es legítimo para cualquier persona es explotar comercialmente (pacíficamente) su creatividad intelectual. Esta, según las habilidades que tenga y haya adquirido con el tiempo el actor, serán artísticas o científicas o prácticas, pero son, esencialmente, lo mismo: creaciones nuevas del cerebro de cada uno, a partir de estímulos propios y externos. Y estas creaciones no se pueden robar. Sí pueden imitarse e, incluso, copiarse, pero no son susceptibles de ser robadas porque el primer creador puede seguir explotándolas (aunque en los casos citados, con mayor competencia, sin duda), cosa que, en un robo, no ocurre así.

Por esto mismo, no es legítimo que Prince prohiba a la gente colgar contenidos en youtube, ni tampoco, pongamos por caso, que Moneo me exigiera una cantidad en el caso de que yo tuviera una casa diseñada por él y la vendiera. En cambio, lo que sí es legítimo, y se deduce de lo anterior, es que el creador puede explotar su creación de la manera que le venga en gana. En este sentido, es totalmente legítimo vender las creaciones musicales en soporte cd con protección anticopia, o prohibir al público la entrada a un concierto  con cámaras de vídeo, o incluso con teléfonos móviles. Es decir, el creador puede establecer todas las cláusulas que quiera en el contrato por el que vende el producto de sus ideas. Y si el contrato es aceptado por el comprador, entonces, el vendedor (el creador) tiene el legítimo derecho de exigir que se cumpla el contrato (y, SÓLO en este sentido, de existir cláusulas que así lo especifiquen, Prince sí podría alegar que se borren de internet sus contenidos audiovisuales adquiridos por sus compradores). Lo que no es legítimo, finalmente, es una ley (reglamento) elaborado por burócratas y/o políticos estableciendo qué es y qué no es legítimo en un contrato privado.

En sí misma, la propiedad intelectual no existe. Lo que existe es el derecho de los individuos de llevar a cabo todas las acciones que le plazca o considere necesarias para materializar sus ideas, para actuar de acuerdo con sus creencias, preferencias y valores personales (siempre que no invadan, ni violen, la propiedad ajena). Al llevar a cabo sus acciones, los individuos tienen derecho a la propiedad del producto, en su total integridad, de sus acciones. Además, si al llevar a cabo sus acciones los individuos deben adquirir determinados medios para conseguir el fin, tienen total derecho a ello en los términos que libre y pacíficamente entablen con los proveedores de esos medios.

En definitiva, lo que existe es la propiedad de las cosas adquiridas por los individuos pacíficamente (no de lo que uno piensa); cosas que se adquieren en el transcurrir de la vida humana, intentando hacer realidad las ideas que uno persigue.

pd.- son muy recomendables los artículos en esta misma línea de la página web liberalismo.org

Benicio ‘el tonto’

Benicio del Toro es un gran actor, muy intenso (no hay más que verle en “21 gramos”). Ahora es el protagonista de 2 películas (si no me equivoco), dirigidas por Steven Soderbergh, sobre Ernesto Che Guevara, comandante “revolucionario” y, probablemente, el que más hizo en su momento por extender el horror comunista en América Latina, extendiendo sus ‘méritos’, también, a África. Hoy en día es considerado héroe y mártir de la causa comunista (e icono multimedia del anticapitalismo rebelde y antiglobalizador), lo que, en realidad, significa un individuo bastante más psicópata que un asesino en serie. El Che, siendo fiel a su lema “Patria o Muerte” fusiló a muchos seres inocentes que, simplemente, o tenían propiedadas o no pensaban como él (o las 2 cosas)

Pues bien, el bueno de Benicio (es un decir) dice en la global El País Semanal que, humildemente, no sabe lo que el Che diría del “régimen” actual cubano (nótese que el ecuánime periodista dice “régimen”, no dictadura; y se refiere al “régimen” de Fidel y Raúl.. ¿se refiere a la asquerosa dictadura cubana sin más, o la asquerosa dictadura con las levísimas reformas capitalistas del hermanísimo?), para continuar, el humilde, diciendo que “no se puede hablar de la dictadura [..] sin añadir el embargo [estadounidense]” para rematar con el típico slogan progre de que “es una isla ahogada”, blablabla

Benicio, el embargo sólo es efectivo cuando se realizan transacciones en dólares estadounidenses (bien es verdad que es la divisa internacional), pero no si los negocios los haces en euros o no utlizas bancos estadounidenses en las transacciones con Cuba.

Pero es que, además, humilde Benicio, el embargo no causa absolutamente ninguna calamidad en aquella isla. En un entorno político-económico en el que no hay libertad de empresa, propiedad privada y precios de mercado libre, es absolutamente irrelevante que ese entorno esté aislado del comercio exterior o no lo esté, da exactamente igual que no lleguen determinados bienes (o ningún bien) a los súbditos víctimas de ese entorno, porque, en el caso de que no exista embargo o bloqueo, esos bienes nunca llegarán al pueblo, ni estos podrán hacer uso racional de aquellos bienes. Es más, cuando en un entorno político-económico no se dan los elementos antes mencionados es incluso irrelevante que los mismos bienes estén allí mismo, que crezcan en ese territorio, porque, al no haber libertad de empresa ni posibilidad de apropiarse del producto de tu trabajo, ni realizar cálculo económico racional alguno, cualquier tipo de recursos se malgastará. Por eso mismo los soviéticos eran pobres en un país que tenía todo tipo de bienes, los ucranianos padecían hambrunas cuando tenían el terreno más fertil de Europa o los argentinos, al empezar con el peronismo a elegir políticas incorrectas (redistributivas), y conductas corruptas y sin respetar los contratos, emprendieron el camino hacia la pobreza y la escasez, siendo uno de los países más ricos de la tierra allá por la década de los años 30 del siglo XX.

De todas formas, Benicio no es el único tonto del lugar: la gilipollez de “Cuba es una dictadura pero el embargo americano también hace mucho daño” se oye por doquier.

y ahora…Krugman

Un domingo más tarde, otro artículo para tirar a la basura de otro eminente protavoz del anticapitalismo políticamente correcto en el mismo periódico global. Si el domingo pasado fue el, ya Nobel, Stiglitz (con cumplida y devastadora refutación por parte de Juan Ramón Rallo y aquí), este ha sido el turno del futuro Nobel Krugman.

El artículo es, sencillamente, ridículo y, teniendo en cuenta la talla intelectual que se le supone al autor, asombra lo sectarias que pueden llegar a ser las mentes (supuestamente) más privilegiadas.

Para empezar, afirma el autor (o el traductor) que estamos en una “depresión”. En fin, no es que no esté de acuerdo, si no que, dado el debate actual de si va a llegar a haber recesión o desaceleración, etc, etc, sorprende lo tajante del título…pero, claro, es que como la depresión es de Bush, ¡pues no hay más que hablar! Pero, ojo, no sólo Bush se lleva las culpas del profesor, también otros políticos pero, ¡como no!, casi todos ellos son republicanos (y los progres mononeuronales pueden seguir sonriendo complacidos).

Quede de antemano clara mi posición sobre la política económica de Bush Jr.: en general, ha sido bastante mala (de las pocas cosas que ha hecho bien ha sido bajar los impuestos e impulsar, aunque muy levemente, la liberalización comercial)

Afirma el insigne protagonista que Bush es un ignorante “hasta decir basta” cuando dice que las bajadas de impuestos funcionan (acojonante afirmación..típica de un mainstream progre rebelde y políticamente correcto)

Según él, las causas de la crisis actual son la burbuja inmobiliaria, el aumento de los costes sanitarios (¿¡!?) y los precios de las materias primas. En el artículo el autor se centra sobre las causas 2ª y 3ª. Sobre los costes sanitarios afirma K que durante la era de Clinton los costes fueron muy bajos y alega que ese hecho fue una de las claves de la expansión económica vivida en los años 90 (¿y la expansión monetaria de la Fed, Sr. K?). Dice K que a partir del año 2000 las primas de los seguros sanitarios empezaron a dispararse y eso ha sido una causa fundamental a la hora del flojo boom en el mercado laboral en estos últimos 8 años. Asumiendo que el mayor coste laboral por las mayores primas sanitarias provoque efectivamente un menor repunte relativo del empleo en este período, deben buscarse también otras causas: la expansión americana a partir del año 2000 ha sido mucho más leve debido a razones eminentemente monetarias. En cualquier caso, el futuro premio Nobel afirma que los aumentos de las primas sanitarias se deben a que el sistema sanitario norteamericano no se ha reformado (haciéndolo más estatal, se entiende) Dice que los culpables de ello son los que se opusieron a la reforma de Clinton, siendo estos los congresistas republicanos con Newt Gingrich a la cabeza. Habría que recordarle a Sr. Krugman que en el año 94, a los 2 años de ganar Bill Clinton, los demócratas sufrieron un histórico varapalo en el congreso y en el senado americanos, y la mayoría republicana echó por tierra la reforma sanitaria clintonita..pero esto fue bastante antes del año 2000, donde dice K que empiezan a aumentar los costes considerablemente.

La 3ª causa se refería a los precios de las materias primas. Es asombroso las estupideces que dice el autor: los precios no habrían aumentado tanto si se hubieran adoptado “criterios de ahorro de combustible como medida de seguridad nacional” (¡toma planificación a la república bananera!, si los progres tienen a K como ídolo intelectual-económico, ahora entiendo a Sebastián) o hubieran aumentado los impuestos a los carburantes (digo yo que si el aumento de precios viene dada principalmente por la demanda china, como dice nuestro autor, un impuesto doméstico, aunque frene la demanda interna en alguna medida, no será muy eficaz a la hora de moderar precios ya que estos suben en la cuantía del impuesto aplicado), además de la estupidez de apoyar la industria del etanol (opinión que sí comparto con K).

En fin, qué pereza dan los líderes economistas progres, dios mío..sobre todo cuando se meten a intelectuales conferenciantes (¡y les dan el Príncipe de Asturias!).

pd.- este artículo, aparecido previamente en el New York Times, es debidamente criticado en uno de los daily articles del Mises Institute.