aclaración sobre Sala i Martín

Tras un intercambio e-pistolar, me queda claro que Sala i Martín no quería comprobar la catalanidad del burlado candidato socialista.

El brillante economista, aunque en un tono algo seco, quizá por la incomodidad que le ha provocado el asunto y la innecesidad de explicarse ante alguien que no conoce, incluso ha tenido la deferencia de enviarme un artículo que aparecerá -o ha aparecido ya- en la prensa española aclarando el asunto.

En definitiva: en este caso me he equivocado.

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decepcionante Sala i Martín

Es verdad que José Montilla es un político impresentable y éticamente bastante aborrecible, es verdad que ha sido un calamitoso (como mínimo, y por no decir algo más fuerte) Ministro de Industria, Comercio y Turismo, pero en esta entrevista para La Vanguardia, el famoso economista español Xavier Sala i Martín se comporta de manera decepcionante.

No es que no sea de recibo (que no lo es) que Montilla, sin saber catalán, sostenga y apoye que para entrar en la administración catalana haya que saber -sí o sí- catalán o que este hecho pueda pesar más que otras cualificaciones (sosteniéndolo, al menos en público, y participando, así, cobardemente o por convencimiento, del nacionalismo catalán que todo lo va impregnando), es que Sala i Martín parece -como mínimo parece- que, como acertadamente decía esta mañana Carlos Herrera, le quiere poner el sello de autenticidad catalana: o habla catalán de manera solvente -y entonces es un buen catalán- o no lo hace -y no es un buen catalán-.

Como me resulta muy difícil de comprender que todo un profesor de la prestigiosísima Universidad de Columbia participe del nacionalismo proveniente de Cataluña (aunque de ocurrir esto, no sería una novedad: otras mentes brillantes han participado en movimientos ideológicos mucho más repugnantes, como el austríaco Hans Mayer con los nazis alemanes denunciando a judíos en su Austria natal -entre ellos al propio Mises-) me gustaría pensar que me he equivocado. Sin embargo, el que en su simpática página web –recomendada aquíse refiera a Cataluña como su pais (que en esto no habría NINGÚN problema), sin tener la intención de explicar, o siquiera puntualizar, el carácter bilingüe de esta, y abogar por el uso libre de las lenguas española/castellana y catalana (como hace Ciutadans) hace que me surjan dudas al respecto. Por ejemplo, me gustaría leer una entrevista, como mínimo, igual de dura con el muy probablemente próximo “honorable” president de la Generalitat, el impresentable de Artur Mas, que precisamente está en las antípodas de las libertades civiles.

Además, lo que ha hecho con Montilla, lo podría hacer también con la corrupta tropa de CiU y el 3%, con los aborrecibles de ERC, o el propio Maragall, y que yo sepa, hasta ahora, no lo ha hecho.

La verdad: no lo tengo muy claro, pero ojalá me equivoque con este brillante economista.

Nobel de la Paz

¡¡por fín un Nobel de la Paz a alguien claramente pro-capitalista y que extiende los instrumentos financieros propios del libre mercado a los más desfavorecidos!! (en vez de subsidios y demás zarandajas estatistas)

sobre el último premio Nobel de economía

Es recomendable este artículo de Frank Shostak, en el Instituto Mises, sobre Edmund Phelps, el premio Nobel de economía de este año

Caben algunas reflexiones sobre el premio, independientemente de la validez de las contribuciones del premiado de este año:

Hace ya 30 años que dieron el Nobel por las mismas contribuciones -más o menos- a Milton Friedman. Es verdad que Friedman hizo más (el concepto de renta permanente enla función de consumo keynesiana) por las que también fue premiado, que la reformulación ‘a largo plazo’ de la curva de Philips con E.Phelps, pero no deja de ser chocante que este hiciera sus contribuciones al mismo tiempo que Friedman y reciba el premio 30 años despues

Yo creo que, como no empezaron de la manera más acertada en su momento (dando Nobeles a los más importantes y de moda del momento -Samuelson, Hicks, Friedman, Stigler, Tobin, Leontieff, económetras diversos- sin concederlos a gigantes que todavía seguían vivos en los primeros años -Knight, Mises- y olvidándose de teóricos muy importante por no ser neoclásica-chicagüense -Joan Robinson, Kaldor, Shackle, ¿Galbraith?- también vivos algunos años más), ahora los del Banco Central Sueco están rastreando teóricos del pasado para hacer algo de justicia a generaciones anteriores antes de empezar con las últimas: Phelps este año, Kydland y Prescott -los de la nueva macro clásica, que es de lo más deformador de la realidad que uno se puede imaginar- hace 2, intercalándolo con económetras y con algunas incursiones en cosas raras -como los experimentalistas hace 4 años- ¡e incluso dando premios Nobel de economía quienes no son economistas! (el famoso matemático John Nash)

Y ya que estamos en la labor de reconocer alguna que otra heterodoxia, podrían seguir un poco más allá: el ‘austríaco’ Kirzner -el más importante teórico de la empresarialidad desde Schumpeter- o el keynesiano Clower

Como reflexión final, creo que los premios Nobel de economía están algo devaluados: ahora llegan a dar premios a teóricos casi por un sólo paper importante (Stiglitz, Akerloff) ¡menuda diferencia con Samuelson, Hicks o Friedman!, ¡¡por no hablar de auténticos eruditos y mentes de otra galaxia como Hayek o Allais!!

pd.- puede que todo esto sea, en realidad, peor: puede que no sepan ya dónde buscar nuevas contribuciones para premiarlos, más allá del mainstream y la econometría, con alguna que otro excentricidad

‘The Economist’, 1843

Primer número de la prestigiosa revista -periódico semanal- sobre economía y política, fundada por Walter Bagehot: un auténtico adalid del libre comercio y divulgadora de los principios de la liberal Escuela de Manchester (aunque, como nadie es perfecto, en algunas ocasiones ha vacilado en su espíritu liberal, según puso de manifiesto Hayek en algún momento en su famoso Camino de servidumbre)